JONATHAN AGASSI SALVÓ MI VIDA
(Jonathan Agassi Saved My Life)
2018. Dir. Tomer Heymann.
Jonathan Agassi fue un popularísimo ídolo internacional dentro del mundo de la pornografía gay. Gracias a una película de Michael Lucas (importante compañía norteamericana, productora de este tipo de cine) rodada en Israel, donde se utilizaba a jóvenes del país, su nombre comenzó a conocerse y en poco tiempo ya estaba consolidado. Este documental le dio seguimiento por ocho años, tiempo en el cual tuvo su gran ascenso y posterior decadencia, para mostrar este mundo considerado sórdido y perjudicial, desde el punto de vista de uno de sus principales protagonistas. El resultado vino a ser inesperado ya que, según pasó el tiempo, las circunstancias de Agassi fueron cambiando. Lo que tenemos es un retrato íntimo, conmovedor, impúdico, de un ser humano que, en la mayoría de los casos, quizás por pose, es despreciado, cuando en realidad es quien procura fantasías, desahogos, otros mundos que llevan a paraísos del deseo por unos cuantos minutos.
El principio... Los hombres de Israel
Jonathan Langer, nacido en Alemania, pero de padres israelíes, sufrió los eternos problemas de cualquier niño o jovencito que mostraba delicadezas en su forma de actuar: desprecio de sus compañeros de escuela, pero también, de su propio padre quien le abandonó junto con su madre y otro hermano. Volverían a encontrarse en distintas edades: una de ellas, donde quiso “enderezarlo” ofreciendo a su propia pareja para que tuviera relaciones sexuales, algo que no ocurrió. Alguna vez deseó haber sido mujer, pero luego se dio cuenta de que es natural la feminidad cuando hay pasividad, sin dejar de lado el género. A los 24 años, luego de diversas experiencias, entró al mundo de la pornografía gay. Esto lo hizo abiertamente, sin mentir a su madre, cambiando el apellido a Agassi.
Es a partir de este momento que Agassi triunfa, gana premios, aparece en espectáculos de sexo en vivo, viaja por el mundo para filmar sus películas. Un aspecto que muestra el documental, contrario a lo que usualmente se piensa, es la relación entre la estrella del porno y su madre quien se preocupa, pero lo acepta con tal de que su hijo se encuentre feliz y realizado. Agassi la lleva consigo días antes de las filmaciones a Ibiza o Grecia. Hasta coquetea con hombres en la playa donde ambos toman el sol. Se muestra travestido con pantaletas cortas, medias, botas, para que la mujer le brinde su opinión. Hace que vea las introducciones de sus películas para que lo mire en pantalla, pero todo termina antes de que comience el sexo duro.
Buscando la aprobación de su madre
Según se va desarrollando el documental, con el paso del tiempo, se empieza a mostrar la decadencia. Luego del porno, está la prostitución por internet, aunque Agassi no la considera de esta manera, ya que sus clientes le buscan porque desean estar con un dios, y hasta pueden abrazarlo o mostrar una relación cálida aunque ficticia. Llega la droga que le encaminará hacia la falta del deseo sexual, el cansancio por el estilo de vida… La cualidad de este documental reside en que no explota la morbosidad (aunque hay escenas donde se muestran los espectáculos en vivo, genitales erectos, los actos sexuales sin ser gráficos). Su intención es conectar con el público, compartir el caso de un hombre que buscó su felicidad y que luego cayó en desgracia, pero supo levantarse más tarde. Una secuencia previa al inicio de uno de los espectáculos muestra a Agassi platicando con quien será su pareja sexual en unos momentos más: ambos se cuentan problemas personales, de familia, que sirven para humanizar a quienes se convierten en pedazos de carne frente al público.
La
humanización de quienes se convierten en efímeros objetos del deseo (las verdaderas estrellas permanecen más tiempo), ya que la
industria pornográfica ofrece cada día caras nuevas al por mayor debido a la
alta demanda de consumo, es lo que busca este documental. Imposible
generalizar: así como se acusa a la pornografía de tornar a los seres humanos
en objetos, también existen quienes desean ser considerados como objetos.
Usualmente, la respuesta a la pregunta de los motivos que hicieron a las personas
entrar a la explotación sexual es por cuestiones económicas. Otros comentan,
con toda asertividad, que se trata simplemente de “un trabajo”. Hay quienes expresan
la ventaja de tener sexo con personas atractivas, y que les paguen por ello.
Agassi recorrió toda esa gama y curiosamente, este estilo de vida le permitió
seguir vivo, encontrar otros caminos y, tal vez, lograr la felicidad.
Objeto del deseo
El director Tomer Heymann







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