SHIVA BABY
2020. Dir. Emma Seligman.
La
joven Danielle (Rachel Sennott) termina de hacer el amor con Max (Danny
Deferrari), mayor que ella, y le informa que tiene que irse porque tiene un
compromiso. Sutilmente le recuerda que algo falta y el hombre le entrega unos
billetes, además de besarla con mucho afecto. Además, previamente, le ha
colocado un brazalete en su muñeca. Al llegar a su casa, sus padres Joel (Fred
Melamed) y Debbie (Polly Draper) le apuran para que se vayan hacia la “shiva”
(el rito funeral judío que ocurre luego del entierro) de una pariente lejana
que acaba de fallecer. Danielle se ha encontrado con Maya (Molly Gordon), de la
cual, luego se sabrá, que fue su novia. Y en la “shiva”, aparecerá, de repente,
Max (¡al cual conocen sus padres!) junto con su joven esposa Kim (Dianna Agron) y su pequeña bebé de año y
medio...
Una
celebración peculiar se convertirá en proceso de crecimiento para una chica “millenial”
que no tiene idea sobre qué vendrá para su vida. A Max le ha contado que el
dinero sirve para apoyarse en sus estudios de leyes, pero en realidad está
terminando artes liberales. Los padres de Danielle conforman a la típica pareja
cuyas únicas preocupaciones son, tanto el futuro de la hija, como la necesidad
y el deseo de que encuentre al preciso marido judío (la madre critica repetidamente que Max se hubiera casado con una mujer no judía). Los parientes, que se
encuentra la joven en esta casa, también insisten en interrogar y dar sus
opiniones en cuanto a estudio, pareja, trabajo, flacura o gordura. Maya, quien
muestra ciert0 resentimiento, igualmente correspondido, hacia Danielle, reclama
la ausencia de textos o noticias luego de haber sido las mejores amigas.
La
cinta nos lleva hacia el pequeño universo donde una joven encontrará muchos
elementos para hacerla reflexionar acerca de su situación personal. Max es uno
de varios “clientes” encontrados a través de la internet, con la intención de
conseguir el recurso que difícilmente obtendría por otro lado: es el “sugar
daddy” o figura paterna para una chica menor que cubre las fantasías. Maya fue
su novia en la fase de “exploración” que ahora se utiliza para justificar la
sexualidad o los poliamores de los jóvenes, pero que explica su confusión
sentimental. El descubrimiento de la esposa de Max viene a contrastar con la
imagen terrenal del hombre como pareja carnal (antes incógnita y suspendida en el misterio), pero más que nada, la niña
pequeña, quien viene a ser la “baby” del título ante la pregunta recurrente por los lloriqueos de la hija de Max y Kim (¿a
quién se le ocurre traer a una bebé a un shiva?).
No obstante, en realidad
esa bebé es el reflejo indirecto de Danielle, quien todavía puede ser
considerada como pequeña que llora internamente, que no tiene idea ni
conciencia del futuro, que es tratada como niña chiquita por sus padres que
están al tanto de ella, protegiendo, buscando alternativas de trabajo,
preocupándose por todo lo que le rodea, aunque vivan ignorantes de su realidad.
Por eso, los golpes, rasguños, accidentes, que va recibiendo Danielle en este
momento angustiante, servirán para que vaya comprendiendo a su propia
naturaleza. La cinta sucede en un único día, en la casa de los deudos de la
mujer fallecida, donde hay comida en exceso, rituales, encuentros y
desencuentros. Se forma una gran tensión en el ambiente porque siempre se está
al borde de que algún secreto se revele o explote. En realidad, es una cinta
divertida, con momentos graciosos y un reparto de primera que nos habla de un proceso de avance en el proceso personal para autodescubrirse: ¿acaso no lo hemos vivido todos en esos tiempos de abandono de la adolescencia?.
Rachel
Sennott aparece en la serie de televisión Call Your Mother como hija de
Kyra Sedgwick. Danny Deferrari, cuyo aspecto físico queda preciso dentro de su
etnia, fue el protagonista de la miniserie Madoff. Molly Gordon es una
de las dos chicas tremendas de La noche de las nerds (Booksmart, 2019). que pudimos conocer
gracias a plataformas y, sobre todo, Dianna Agron, quien tuvo rol importante en
la exitosísima serie Glee. Es la primera película de la realizadora Seligman,
quien a los 26 años muestra una gran capacidad fílmica: para encontrar la
atmósfera adecuada en una reunión prácticamente claustrofóbica que sucede en
horas, revisó cintas de Joan Micklin Silver y John Cassavettes, entre otros, y
es impresionante su absorción de las lecciones de cine que le dejaron esos
maestros.
La directora Emma Seligman al frente del excelente elenco






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