domingo, 5 de septiembre de 2021

EL HORROR SUGERIDO

AZOR
2021. Dir. Andreas Fontana.

         Argentina, a finales de 1980. Yvan de Wiel (Fabrizio Rongione), banquero suizo, llega a Buenos Aires, junto con su esposa Inés (Stéphanie Cléau) para consolidar ciertos acuerdos que han quedado sin resolver, luego de la repentina desaparición de Keys, uno de sus socios. Así, se irá introduciendo dentro de la sociedad argentina para descubrir los procesos internos que se están llevando a cabo dentro de un plan de “regeneración” de la junta militar que gobierna luego del golpe de estado de 1976. Yvan tendrá varios encuentros con clientes posibles o potenciales, entre los que habrá personajes completamente opuestos.

         Ópera prima de su realizador, nieto de banquero suizo, que se inscribe dentro del cine de intriga, partiendo de la desaparición de una persona y las formas que debían usarse socialmente porque el país se encuentra en un estado tenebroso (“este país se ha vuelto un coto privado de caza para quienes tienen poder”, le dice uno de los clientes a Yvan). Y la cinta no es gráficamente violenta: a lo más que se llega es que se muestre a un par de jóvenes que están siendo revisados por unos soldados, pero los horrores son mencionados o se sugieren (la hija de un cliente está desaparecida porque pertenecía a un grupo político: no se distinguía a los representantes de la alta sociedad).

         Yvan irá a visitar el departamento que ocupaba Keys, para encontrar un enlistado de clientes posibles: solamente hay uno llamado “Lázaro” que desconoce el banquero, por lo que se pondrá a buscarlo o entender su significado. Aparte, tendrá citas con un millonario que es dueño de una cuadra de caballos, con una viuda que sufre de desencanto, y hasta llegará a visitar el Círculo de Armas, una vieja sociedad masculina que en su larga existencia ha tenido a presidentes de la república, así como a los representantes importantes de empresa y del clero. Ahí conocerá a un alto dignatario de la iglesia que le solicita a Yvan que haga una inversión en el mercado cambiario. A través de todos ellos se va mostrando de manera indirecta la terrible realidad que sufría el país.

         El título se refiere a una palabra secreta que se usa entre banqueros para indicar “cállate, permanece en silencio”. Otras expresiones son manifestadas por Inés a la viuda, donde de la comenta las claves para despreciar a una persona o hacerte el indiferente. E Yvan aplica el principio de “Azor”: no expresar sus opiniones y ofrecer alternativas dentro de su especialidad. Es mejor escuchar para ir atando cabos de cómo poder triunfar dentro de una sociedad caótica y peligrosa. Keys queda como una presencia emblemática: podía estar prisionero en un sótano o tal vez viajando por Europa. Las referencias hacia el personaje son diversas: “encantador”, “eficiente”, “más feo que un sapo”, pero también que tal vez incurrió en alguna falta.

         Yvan viene a ser una persona que trabaja para sí mismo y su banco ya estabilizado por décadas. Su interés radica en lograr sus transacciones, convenciendo a sus potenciales inversionistas en la seguridad para sus fortunas. La banca privada, ante todo su subsistencia, sin que importen el origen de las mismas, ni los métodos con los cuáles se obtuvieron. La cinta, dividida en cinco capítulos, termina con un viaje por el río para llegar a una parte militarizada llamada “Lázaro”. No solamente la clase privilegiada, con riquezas amasadas en el tiempo serán sus clientes. Las personas en el poder pueden enriquecerse por métodos no tradicionales ni legales. Una sonrisa ambigua de Yvan nos deja un amargo sabor de boca: por lo que ha logrado como banquero sin escrúpulos morales, y por lo que fue una etapa criminal y terrible para Argentina. Todo ese horror se siente, sin que haya una sola gota de sangre en la pantalla.

El director Andreas Fontana



viernes, 3 de septiembre de 2021

ACEPTAR LA SOLEDAD

TINTA BRUTA
2018. Dirs. Filipe Matzembacher y Marcio Reolon.

         Pedro (Shico Menegat) es un joven socialmente retraído que muestra otra faceta de su personalidad cuando aparece en su sitio de internet donde realiza actos sexuales ante espectadores que pagan, mientras embarra su cuerpo con pinturas fosforescentes y luz negra. Cierto día se entera que tiene un competidor que le imita. Pedro lo contacta y le propone que se asocien para ganar más dinero. Así, inicia una relación con Leo (Bruno Fernandes), quien será el que permita que muestre su afectividad, hasta que otras circunstancias provoquen su separación… De una manera muy breve, se está definiendo lo que sería una escaleta de la película. Su propósito va más allá de los hechos, al profundizar en una personalidad sin rumbo, que se va resquebrajando debido a lacras sociales que le han impulsado a la violencia.  Un hecho inesperado hace que un ser pierda toda ilusión y esperanza: otra ruta del destino.

         Dividida en tres partes que van mostrando cómo el universo del protagonista se va quedando vacío, primero se presenta a Luiza (Guega Peixoto), la hermana que apoya, conoce el trabajo de Pedro, pero que le va a dejar, al encontrar trabajo en el otro extremo del país. Luego llega Leo, quien se tornará en un ancla de afecto y cierta seguridad, aunque su propósito sea una beca para estudiar en el extranjero. Finalmente, está el propio Pedro cuya única familia restante es su abuela, mujer que no puede permanecer a su lado, por lo que el abandono y la despedida son totales. El eje de la cinta sucede alrededor de un acto criminal, una agresión que Pedro realizó contra un compañero universitario que le acosaba constantemente. Ahora se encuentra dentro de un proceso judicial que se definirá en poco tiempo: cárcel o suspensión como alternativas.

         La cinta muestra a un Pedro que no sale mucho de casa, tiene poca relación con otras personas, y sus principales interacciones son a través del internet y de su trabajo erótico: se comunica con sus seguidores y se entrega sexualmente a sus miradas, siempre y cuando paguen. A lo largo de la narración, el espectador va llenando lo que no se dice: el deseo, la homofobia, la soledad, la intromisión, el acoso. Situaciones tan simples como la descompostura del grifo de agua o la lluvia sobre una laptop, el intento de relación con alguien que resulta ser un prostituto, pero más que nada el futuro incierto, el miedo al suicidio como salida final, la nada a su alrededor, hasta que no queda más que integrarse a un baile tan solitario como su vida misma.

         La cinta fue escrita y dirigida por dos jóvenes realizadores brasileños: para el personaje de Leo, encontraron a Fernandes, actor de teatro además de maestro. En el papel de Pedro está Shico Menegat, un joven que conocieron en una discoteca, y que llamó su atención por su personalidad andrógina, su cuerpo delgado y su actitud. La cinta ganó premios importantes en Brasil, pero más que nada, en el Festival de Berlín ganó el premio Teddy a la mejor cinta con temática LGBT+, para tener otro amplio recorrido mundial. Ante la amenaza del advenimiento de una política más conservadora y represora en Brasil, esta bella y triste cinta, como otras semejantes, buscan y luchan por crear conciencia en el espectador de que todos los seres humanos somos iguales en derechos, pero muy diferentes en otros aspectos.

Los realizadores Filipe Matzembacher y Marcio Reolon.



miércoles, 1 de septiembre de 2021

BELLEZA ES DESTINO

EL CHICO MÁS BELLO DEL MUNDO
(The Most Beautiful Boy in the World)
2021. Dirs. Kristina Lindström y Kristian Petri.

         En 1970, Luchino Visconti viajó por varias ciudades europeas buscando al jovencito que pudiera interpretar a Tadzio en su tanto tiempo anhelada producción de Muerte en Venecia sobre la novela de Thomas Mann, acerca de la belleza que obsesiona y destruye por su esplendor y lejanía. En Suecia, Björn Andrésen fue el quinto muchacho que entrevistó. Se nota tímido y cohibido en esas pruebas, sobre todo cuando le piden que se quite la ropa, para tomarle fotos, pero dejando muy satisfecho al realizador y, de esta manera, comenzar en el mundo del espectáculo. En este documental, Bjorn Andrésen aparece más allá de la sesentena, con cabellos largos, un cuerpo demasiado delgado, arrugas y barba, y a pesar de todo, su belleza sigue destacando: no tanto el anciano más bello del mundo, pero un viejo con hermosura muy particular.

         La cinta empieza con estas pruebas fílmicas para pasar al presente con Andrésen viviendo en un departamento sucio y descuidado, repleto de basura, ropa por todas partes, una cocina plena de cacharros. Su novia, Jessica Vennberg, le ayuda a limpiar porque hay una amenaza  para desalojarlo por queja de sus vecinos. Estando todo en orden, el pasado empieza a aparecer por relato del propio Bjorn, de fotografías, películas caseras, además de los viajes que realiza hacia ciertos lugares que le fueron significativos. De esta manera, el espectador acude a una confesión personal de lo que, en algún momento del documental, alguien menciona como “destino”, al referirse a la suerte de algunos actores.

         Está el eje familiar: una madre que les abandonó para luego aparecer muerta en el bosque. Una abuela demasiado egocéntrica y ansiosa de fama que lo alentó a asistir a las pruebas fílmicas de Visconti (la mujer aparecería como extra en la película). Aparte hay una hermana con la cual compartió su niñez y adolescencia, al ser hijos de diversos padres, sin que estos permanecieran con ellos. Luego, surge una hija, Robine, que permite adentrarse en su rol paterno, aunque con tintes y resultados trágicos y de alejamiento. Y hay otros ángulos dentro de su historia familiar.

         Está el eje profesional: Björn firmó un contrato con Visconti que lo ató por un tiempo, pero el estreno de la película, sobre todo en el Festival de Cannes, le dio popularidad y presencia mundial. En Japón filmó comerciales y hasta le produjeron un disco en el que cantaba fonéticamente el japonés. Fue la inspiración de los bushonen animes donde el personaje principal era andrógino (una mujer vestida de hombre para sus aventuras, que tenía romance con otro hombre). Andrésen, con todo, no dejó de tener ofertas fílmicas y ha tenido una carrera constante, aunque el documental no profundiza al respecto. Se muestra la secuencia de la cinta Midsommar  (Ari Aster, 2019) donde aparece episódicamente como el hombre que se lanza al vacío como autosacrificio.

         Y sobre todo, está su retrato personal: un hombre que cae en depresión, que desea no haber tenido una abuela ambiciosa, que siente que su vida ha sido desperdiciada en algunos aspectos, aunque está muy consciente de las pérdidas que ha sufrido. Al espectador se le dejan varias cuestiones a la imaginación: no se habla de abuso, sí se habla de alcoholismo, no se explaya en el tiempo que vivió en París donde un hombre le mantenía en departamento, con una mensualidad de 500 francos. Y no queda más que pensar que fue un jovencito que, de pronto, por su belleza, se encontró dentro de la fama y la pudo compartir bajo ciertos costos.

A lo largo del documental se muestra a Andrésen en diversas edades: del jovencito de 15 años, a los 18 en Japón, y como joven padre de treinta años, además de una entrevista cuando había llegado a la cincuentena. En todas las épocas, es impactante que su belleza permaneciera acorde con ellas: esos rasgos perfectos que enamoraron a Visconti. Una vida trágica en ciertos aspectos, adecuada a su momento en otros, para demostrar que la belleza es cruel y hasta destruye, pero que este mundo no podría subsistir sin ella y sus manifestaciones, como ocurrió con el chico más bello del mundo.

Visconti durante el rodaje de "Muerte en Venecia"



martes, 31 de agosto de 2021

EL MAL EN PERSONA

HALLOWEEN
1978. Dir. John Carpenter.

         Quince años después de haber asesinado a su hermana y estar recluido en un sanatorio para enfermos mentales, Michael Myers regresa a su pueblo, la misma noche de Halloween, para reiniciar su saga criminal. La joven Laurie Strode (Jamie Lee Curtis) será uno de sus principales objetivos. Michael Myers, personaje que en esta primera película no tendrá una identidad definida, vendrá a ser el símbolo de la maldad corporizada, pero también imagen de represión sexual, verdugo de jovencitos recién despiertos a la carnalidad, aparte de ser ubicuo e impenetrable, omnipresente e indestructible. Será cuchillo flamígero y sociópata implacable: sin palabras, con una máscara que oculta el verdadero rostro pero que deja entrever una mirada terrorífica, tanto como la extraordinaria atmósfera lograda con esta película que vino a impulsar una nueva cara del género, acorde con la época que se estaba viviendo: abrió camino a Jason Vorhees en su saga de Viernes 13 y más adelante al vengativo y desfigurado Freddy Krueger en la serie de Pesadillas en la calle del infierno, para que se tornaran en íconos de los años ochenta. Halloween, obra maestra del terror fílmico, fue la precursora.

         John Carpenter, el director, entonces con 30 años, ya había filmado dos películas previamente, sin éxito espectacular. Se reunió con dos productores (uno norteamericano, otro sirio) que le dieron libertad creativa, pero exigían una cinta sobre niñeras aterrorizadas (que de hecho es lo que hace Laurie en esa noche). Carpenter, junto con su productora Debra Hill, escribió el guion, además de la música que se tornó emblemática de la serie, y decidió que el personaje del asesino fuera una fuerza sobrenatural, cuya máscara serviría para evitar que se le reconociera como ser humano. La cinta costó en ese tiempo 300,000 dólares y recaudó más de 70 millones en el mundo entero. Con los años, esa ganancia se ha magnificado en demasía. Por supuesto que este éxito fue lo que propició las tantas secuelas y otros relanzamientos. John Carpenter no volvió a dirigir ninguna de ellas, pero produjo la que se llamó Halloween III, que no tiene nada que ver con Michael Myers y fracasó en taquilla. Por fortuna, Carpenter continuó con una carrera esplendorosa donde pueden destacarse Escape de Nueva York (1981), La cosa del otro mundo (1982) o Están vivos (1987), por mencionar unos cuantos títulos.

         Halloween marcó el debut estelar (en cine, ya había aparecido en unitarios de televisión) de Jamie Lee Curtis, quien aparecería en la primera secuela, y retornaría hasta 20 años más tarde, para irse reincorporando paulatinamente a lo que ahora es franquicia. No obstante, la lanzó a la fama, e inició una carrera muy distinguida y selectiva (Los enredos de Wanda o Mentiras verdaderas). El británico Donald Pleasance, interpreta al Dr. Loomis, quien es el que mejor conoce la naturaleza maligna de Michael. Todavía apareció en las secuelas 5 y 6, antes de morir en 1995. Se le recuerda por muchos papeles importantes en cintas de Polanski (Punto muerto) o Litvak (La noche de los generales), entre una vastísima filmografía, aparte de haber sido Blofeld en la cinta de James Bond Sólo se vive dos veces.

         Halloween viene a ser uno de los títulos claves del género de terror. La atmósfera está tan bien cuidada y editada que el espectador se encuentra todo el tiempo con el alma en vilo. Al hablarse de niñeras, debe de haber niños, que hace que todavía la angustia se incremente ante pequeños seres indefensos e inocentes, susceptibles a ser masacrados. Lo que fue más terrorífico para quienes la vimos en su momento, en sala de cine, en pantalla grande, era esa amenaza constante, que aparecía de repente, mortífera, sin piedad. Una curiosidad es que, al ser noche de Halloween, los niños miran películas de terror en la televisión y nos damos cuenta de que es El enigma de otro mundo (1951, Dir. Christian Nyby/Howard Hawks) que resulta profética: Carpenter filmaría una nueva relectura, brillante, escalofriante, bajo el título La cosa del otro mundo, que lo colocaría como uno de los más ingeniosos, inteligentes y creativos realizadores del cine norteamericano de su tiempo. Halloween vino a ser su carta de presentación.

El director John Carpenter con la icónica Jamie Lee Curtis, durante la filmación de la cinta.





lunes, 30 de agosto de 2021

EXORCISMO SIGLO XXI

DEMONIC
2021. Dir. Neill Blomkamp.

         Carly (Carly Pope) regresa a su pueblo luego de muchos años para enterarse de que su madre Ángela, quien estaba en la cárcel cumpliendo una condena por asesinato múltiple, se encuentra en un hospital en estado comatoso. Aunque no desea verla, atiende al llamado que le hace un par de médicos del lugar: han encontrado la manera, por medio de la tecnología, de que se pueda “visitar” al subconsciente de los pacientes en dicho estado. Le solicitan que vaya con su madre para que le pregunte los motivos de su proceder. La primera visita resulta en un enfrentamiento donde Carly insulta a la madre, quien le pide que por favor se vaya y no vuelva. Ante la insistencia médica, Carly repite la visita, pero entonces aparece ante ella un monstruo, en forma de gran cuervo, que empieza a atacarla, resintiendo ella los efectos en su cuerpo. A partir de este momento, Carly se da cuenta de que se ha desatado un demonio interno quese había posesionado de su madre y que había sido la causa de su comportamiento criminal.

         Otra cinta de exorcismo, puesta al día, gracias a los avances científicos, y eso es la que le permite sobresalir del montón. El hospital donde está recluida la madre de Carly es uno de tantos que el Vaticano ha creado para tratar a estos pacientes poseídos. La tecnología permite adentrarse dentro del cerebro humano para vivir su memoria como espacio virtual, tan libre como un sueño y tan poco manipulable que el visitante no puede tener contacto con el exterior. La presencia de Carly en la mente materna servirá como medio de redención, al darse cuenta de que ella fue manejada por un demonio para cometer sus tropelías, pero también para liberar a la bestia.

         Dentro de este universo fantástico, todo se maneja con coherencia y la filmación es elegante, sobria, precisa. Se maneja a la realidad y la virtualidad sin límites, provocando el miedo del espectador. No obstante, la buena mano de su realizador se pierde por el contenido final donde la confrontación ocurre en el exterior, en las posesiones sucesivas mientras el demonio busca ocupar ahora a la hija para tener una continuidad. Si tan sólo, todo se hubiera manejado desde la memoria y la moral personal, en lugar de caer con cuchillos milenarios y sangre y auto sacrificios que terminarán siendo inverosímiles.

 El director Neill Blomkamp

         Neill Blomkamp, el realizador sudafricano que mostró gran imaginación, ganó premios y fue muy alabado por su ópera prima Sector 9 (2009) sobre extraterrestres varados en la Tierra, hacinados como cualquier minoría despreciable en una Sudáfrica ya liberada del Apartheid, para luego entrar de lleno a la gran producción de Hollywood (Elysium, 2013) y la fábula de un robot que toma conciencia (Chappie, 2015), ahora decidió entrar en el género del horror, pero lo ha hecho con timidez, cayendo en el lugar común, en vez de buscar otras salidas más adecuadas al avance tecnológico. Al involucrar a la iglesia católica, la crítica estaba bien asentada, además de los peligros de una pérdida de la racionalidad. Un realizador correcto que ha caído en un bache.

domingo, 29 de agosto de 2021

LA REINA DEL SOUL

RESPECT: LA HISTORIA DE ARETHA FRANKLIN
(Respect)
2021. Dir. Liesl Tommy.

         Aretha Franklin nace dentro de una familia acomodada en Detroit en 1942. Hija de un popular e influyente predicador bautista (Forest Whitaker), separado de su esposa (Audra McDonald), la pequeña Aretha era alentada por ambos para su canto. El padre, en la iglesia. La madre, en su casa, practicando con ella. La cinta nos llevará, como toda biografía fílmica, por sus triunfos, sus caídas, sus problemas maritales, pero, sobre todo, hacia la lucha con sus demonios personales. La cinta inicia con Aretha cantando en una fiesta de su padre y, luego, en la iglesia. Una toma circular hará que pasen los años para presentarla ya como una joven de 17 años (Jennifer Hudson), sometida a la voluntad de su padre quien la promueve con la marca de discos Columbia para que inicie su carrera. Luego de nueve álbumes, donde Aretha grababa solamente versiones ya hechas populares por otros cantantes, pudo liberarse de la influencia paterna para caer en brazos de quien sería su primer marido, Ted (Marlon Wayans, magnético), quien sería su representante y crítico, además de golpeador. Aretha no encontraba su voz, hasta que pudo grabar en la marca Atlantic, donde un productor le permitió hallar un estilo y, así iniciar su carrera exitosa. Luego, vendrían otros problemas.

         Gracias a la interpretación de la excelente Hudson, la cinta adquiere cierta verosimilitud. El guion se divide, como es usual en este tipo de película en tres partes: primero es el inicio y descubrimiento personal; en segundo acto está la caída o el conflicto humano; al finalizar, viene la redención y la información, antes de los créditos, sobre las glorias, reconocimientos y detalles de su vida posterior (o fallecimiento, como es en este caso), para el espectador desinformado. Y como ocurre con este tipo de películas, lo que uno recibe, es un resumen simple y fácil de la vida de los personajes. A pesar de durar casi dos horas y media, uno no puede evitar comparar ciertos momentos con el documental (o la película biográfica) de Tina Turner (hombres manipuladores que explotan y luego son desechados ante la humillación constante). En otros momentos, está la soberbia de la cantante que, dominada por su “demonio personal”, que en este caso es el pasado de falta de amor maternal y una violación (que la hizo tener un hijo a los doce años, aunque en la realidad se habla de que fue un novio de su secundaria con el cual tuvo otro hijo), hace que sienta remordimientos por el alejamiento de la fe, de la iglesia.

         Otras secuencias sirven para enmarcar la historia gracias a los hechos que sucedieron a su alrededor: la cinta nos muestra a Aretha desde 1952 hasta 1972. Por supuesto que se hablará de Martin Luther King y el activismo por los derechos civiles. Aretha participa en conciertos para recaudar fondos y se lanza en pro de la liberación de Ángela Davis. Las canciones populares de Aretha hablan de respeto y del amor entre parejas, que reflejan sus relaciones maritales. La cinta se dedica a mostrar la tormentosa unión con Ted, y luego la dificultad de convivir con el segundo marido, Ken (Albert Jones). No obstante, todo se torna simple, sin posibilidades de comprender las realidades internas de la cantante. La cinta adquiere mucha vida cuando se muestra su proceso creativo, tanto en su departamento con sus hermanas, en los estudios de grabación y luego, en uno de sus grandes momentos de fama al grabar su disco de música cristiana como una forma de hallar respuesta a su vida: es donde vemos lo que era el manjar espiritual, fruto de su talento, para la cantante. La cinta termina, en los créditos, con las imágenes de la verdadera Aretha Franklin cantando “Natural Woman” y es donde vibra el ambiente, la atmósfera que, por desgracia, no se siente en la cinta que se acaba de ver.

Jennifer Hudson con la directora Liesl Tommy



domingo, 22 de agosto de 2021

BUSCAR LA VERDAD

STILLWATER
2021. Dir. Tom McCarthy.

         El título se refiere al pueblo en Oklahoma del cual Bill (Matt Damon, excelente) es originario. Ya rehabilitado del alcohol y las drogas (en las cuales cayó luego de morir su esposa), se encuentra sin el trabajo que realizaba en plataformas petroleras. Ahora se dedica a la construcción y se le encuentra al inicio de la cinta recogiendo los escombros después de un tornado. Bill trabaja para reunir dinero e ir a visitar a su hija Allison (Abigail Breslin) que se encuentra prisionera en Marsella, luego de ser acusada por el asesinato de quien era su novia, cinco años atrás. En su primer reencuentro, Allison le da una carta para que la entregue a la abogada que llevó su caso. Bill no habla francés, por lo que pide a una vecina del cuarto en el hotel donde se hospeda, Virginie (Camille Cottin), que le traduzca. Así se entera de que hay una pista: una joven ha comentado que conoció a un tipo que confesó haber asesinado a una mujer, sin ser atrapado, por lo que pide que se le busque, y que no puede confiar en su padre porque nunca termina lo que emprende. Aunque la abogada le responde que sería muy difícil la reapertura del caso, Bill decide encargarse de esa búsqueda. En el camino, iniciará una amistad con Virginie, quien le arrendará una habitación, además de que Bill le ayudará con su hija, la pequeña Maya (Lilou Siauvaud), con la cual intentará resarcir el descuido hacia Allison mientras iba creciendo.

         La cinta, con duración de 140 minutos, podría parecer demasiado larga, pero tiene la ventaja de que no es otra cinta de intriga y crimen en el estilo que nos tiene acostumbrado Hollywood, con la acción intermitente del padre justiciero de, por ejemplo, Búsqueda implacable. Por un lado, la relación entre una hija que desprecia internamente a su padre por no haberle ofrecido una niñez y juventud normal. Por otro, el encuentro de una mujer, con su pequeña hija, que le darán, al menos por un tiempo, el sentido de pertenencia familiar. La intriga se desarrollará en cuanto a la búsqueda del posible criminal que ha mantenido a una persona inocente por cinco años en prisión. Más importante, y es lo que le da mayor sustancia a la película, es el personaje de Bill Baker.

Bill Baker es un hombre rudo, natural de un pueblo pequeño que limita sus oportunidades. En Marsella compra sus sándwiches Subway, porque así se ha acostumbrado con su tradición norteamericana de comida rápida. Confiesa que posee una escopeta y una pistola. Ahora, es un hombre que acostumbra orar antes de sus comidas y siempre que visita a su hija. El encuentro con Virginie, quien es actriz y su mundo se enmarca en la cultura y la mente liberal, le permitirá conocer otro aspecto en la relación con una pareja. Cierta noche en que un amigo visita a Virginie, le pregunta si acaso votó por Trump. Su respuesta es que no pudo votar porque estuvo en prisión y, sin embargo, los espectadores nos damos cuenta de que pertenecía a los norteamericanos conservadores y enojados, por lo cual nos enteramos de cuál hubiera sido su decisión. Más adelante, vivirá un dilema moral entre su calidad de padre que ama a su hija o darle camino al sentido de justicia. Su frase la vida es brutal se menciona al inicio y al final. Al espectador le queda el juicio final.

Estrenada recientemente, con gran éxito de público, en el Festival de Cannes, viene a ser la siguiente cinta importante del director McCarthy, del cual, En primera plana (Spotlight, 2015) le otorgó el Óscar por mejor guion, además de ser la mejor película. Stillwater (aún sin título oficial en español) sigue adelante con el tema de la búsqueda de la verdad. McCarthy se apoyó con otros tres escritores para lograr una cinta que vuelve con el tema de familia, aunque con variaciones y disonancias, basándose en un hecho de la vida real que sucedió en Italia. Matt Damon, con sus cincuenta años encima, confirma su talento al ofrecer un personaje redondo que jamás se traiciona y representa sin tapujos al norteamericano clasemediero y vulgar, además de mostrar que la edad le ha sido benéfica físicamente.

Matt Damon y su director Tom McCarthy