lunes, 14 de diciembre de 2020

DE OBJETO A PERSONA

 

SOY TU MUJER

(I’m Your Woman)

2020. Dir. Julia Hart.

         Jean (Rachel Brosnahan, impecable en un papel que la aleja por completo de su personaje en la serie “La maravillosa Sra. Maisel” que también se exhibe por Amazon) está casada con Eddie (Bill Heck) pero vive una existencia vacía e inerte ya que no puede tener hijos (ha sufrido varios abortos). Cierto día aparece su marido con un bebé en brazos. Se lo entrega a Jean y le dice que es su hijo. La mujer empieza a acomodarse a la obligación maternal cuando, de repente, llega un amigo de su marido quien le exige que se vaya de su casa, le entrega varios miles de dólares en una maleta y la encarga a un hombre de color, Cal (Arinzé Kene) para que se la lleve lejos de lo que era su hogar. El hombre la lleva primero a un motel, luego a otra casa en un pueblo alejado y finalmente a una cabaña en el bosque, luego de que, en cada lugar, ha ocurrido algún altercado. A Jean la andan buscando por algo que Eddie cometió.

 De una existencia vacía...

al sentido maternal...

         La película está situada en los años setenta, antes de los celulares y las pantallas de televisión. El personaje femenino es tan sumiso como inútil. Sabe que su esposo es ladrón: lo sabemos desde la primera secuencia cuando Jean encuentra etiquetas de precios en su colorida bata. Luego, la entrega del bebé hace pensar que fue producto de algún secuestro, aunque más tarde se sepa que Eddie pagó a una joven soltera por el fruto de su embarazo. Y esa será la situación de Jean: ir descubriendo poco a poco la verdad acerca de su esposo. Más trascendente será la experiencia que irá adquiriendo y el cambio en su manera de ser y actuar. El título mismo de la película habla de una posesión, de la mujer como objeto de compañía y disfrute, sin mayores alternativas.

 Eddie, quien la tiene sometida...

Cal, quien será su apoyo...

         Las imágenes de mujeres sometidas se han dado sobre todo en el género de hampones cuyas mujeres son víctimas de sus circunstancias. Uno puede recordar a las mujeres de Viudas (Steve McQueen, 2018) que tenían que recurrir al crimen para pagar las deudas de sus fallecidos y deudores maridos. Más alejadas en el tiempo están la hermana sobreprotegida de Caracortada (Hawks, 1932) hasta llegar a la esposa de Michael Corleone en El padrino (Coppola, 1972) con muchos otros ejemplos entre estos títulos. De ahí que la cinta, dirigida por una mujer, nos comente sobre la emancipación del personaje. Todo sea por sobrevivir y cuidar al hijo que le ha dado sentido a lo que era una vida inútil.

 Rachel Brosnahan muestra su versatilidad...

         Los elementos para alcanzar este crecimiento se centrarán en el buen Cal, quien será el protector lejano como reflejo responsable del indolente Eddie, de quien fuera compañero. Más tarde, se reunirán con Jean tanto el padre, como la esposa e hijo de Cal que irán abriéndole los ojos respecto a las verdades detrás de los hechos que la han tenido escapando sin que ella comprendiera nada, pero que al mismo tiempo alimentarán su seguridad y propia confianza. La cinta se torna en una cinta de revelaciones y autodescubrimiento. La mujer dejará de ser posesión para ser libremente ella misma.

La directora Julia Hart



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