JOE BELL
2020. Dir. Reinaldo Marcus Green.
Basada en los hechos de un personaje de la vida real, tenemos la historia de Joe Bell (Mark Wahlberg), quien luego de perder a su hijo trágicamente, decide iniciar un recorrido desde su estado original, Portland, hasta la ciudad de Nueva York, lugar donde su hijo anhelaba vivir. Jadin Bell (Reid Miller) no soportó el acoso, por su orientación abiertamente gay, al cual era sometido por los “machos” de su secundaria, y decidió quitarse la vida, al no encontrar respuesta a sus peticiones de ayuda. Su padre lo apoyaba, pero en el fondo tenía cierto resquemor. Cuando Jadin entró al grupo de porristas para los juegos de futbol americano, varias personas del público expresaban su rechazo. Joe prefería marcharse en lugar de quejarse. Entonces, al perder a Jadin, decide llevar su discurso de tolerancia basado en su propia pérdida y enojo.
A lo largo de la cinta vemos a Joe debatirse entre su conciencia, el recuerdo, el diálogo en la carretera con sus fantasmas personales. Al inicio, no tenía en realidad confianza en sí mismo, ni idea de cómo dirigir su mensaje. Luego llegó la crisis del reconocimiento: Joe se hizo famoso a través de redes sociales y de estaciones locales de televisión donde hablaba de su caso. En algún momento, su esposa Lola (Connie Britton) le pide que no se pierda en la notoriedad ni en el resplandor mediático. En otro tiempo, quiere abandonar su causa, pero siempre, de alguna manera, estaba el recuerdo y el compromiso moral con su hijo.
El excelente y equilibrado guion de Diana Ossana y Larry McMurtry (mismos autores del guion de Secreto en la montaña, 2005;McMurtry, por desgracia, falleció en marzo pasado) evitan el sentimentalismo, permiten el tremendismo en ocasiones y de manera racionada (y racional), además de integrar algunas muestras de atención de Joe hacia su hijo menor, Joseph (Maxwell Jenkins, excelente), donde se entremezcla la rabia, el autoritarismo y luego el arrepentimiento. Hay otro encuentro que será crucial para el entendimiento personal de Joe, al conocer al Sheriff Westin (Gary Sinise, en rol corto pero significativo), cuya propia vida se asemeja con el personaje, bajo otras circunstancias (un hijo gay, todavía vivo, pero rechazado).
La
cinta, producida por sus participantes (Ossana, McMurtry, el propio Wahlberg),
también incluye a celebridades como Cary Joji Fukunaga y Jake Gyllenhaal. Mark
Wahlberg trasciende a los personajes que usualmente interpreta en el género de
acción, ciencia ficción o intriga, al ofrecer el rol de un ser de la vida real,
con emociones y defectos. Si uno recuerda su comportamiento personal en los
años ochenta y noventa, cuando era adolescente, y que estuvo en prisión, hizo
comentarios homofóbicos, fue modelo de ropa interior, publicó un libro dedicado
a su pene, entre tantas otras situaciones, puede uno pensar que está expiando,
o exorcizando, esos pecados del pasado. Su transformación fue ejemplar, lo
mismo que su evolución como actor, y aquí lo demuestra ampliamente.
Mark Wahlberg y el director Reinaldo Marcus Green





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